eBay Deals


2 hours ago 31

La escena en el Paycom Center de Oklahoma City el domingo por la noche fue desgarradora. No hay otra manera de describirla.

Jalen Williams, alero de los Thunder y All-Star, pieza clave del equipo campeón de 2025 que se perdió gran parte de la temporada pasada mientras lidiaba con lesiones en los isquiotibiales, cayó con fuerza a la duela después de penetrar hacia el aro para intentar una bandeja contra los Clippers. Su pierna izquierda se dobló por debajo de él y, cuando se despejó el espacio a su alrededor, quedó al descubierto una imagen espantosa: el tobillo de Williams estaba torcido en la dirección equivocada. Tanto los jugadores de OKC como los de L.A. retrocedieron horrorizados por instinto. Todo recordó a la terrible lesión de Gordon Hayward en la noche inaugural de la temporada de 2017.

Te puede interesar: Los cinco jugadores que definirán la temporada 2026-27 de la NBA

Llevaron una camilla para el alero de 25 años. Mientras salía de la arena, levantó el pulgar. Fue una señal positiva, pero no bastó para disipar la abrumadora tristeza que se apoderó tanto del público como de los jugadores. Shai Gilgeous-Alexander apenas pudo contener las lágrimas durante su entrevista posterior al partido. El coach Mark Daigneault les dijo sin rodeos a los medios: "No estamos bien", después de ganar el encuentro. Este tipo de lesiones queda grabado en la memoria por su naturaleza espantosamente impactante, y resulta aún más difícil de asimilar en el caso de Williams después de tantos contratiempos físicos durante el último año calendario.

— Underdog NBA (@UnderdogNBA) October 26, 2026

Es terrible. Pero la temporada de la NBA no tiene sentimientos. El Thunder tienen otro partido esta noche, con los Suns de visita, y todavía les quedan 78 encuentros por disputar. Los compañeros y entrenadores de Williams no tienen más opción que desearle una pronta recuperación y seguir adelante. El objetivo final de ganar el campeonato de este año sigue siendo el mismo.

Aunque ahora será mucho más difícil conseguirlo.

El camino de los Thunder al título se complicó mucho tras la lesión de Jalen Williams

Si suponemos el peor escenario —que Williams se pierda toda la temporada—, el camino de Oklahoma City para ganar su segundo título en tres temporadas será mucho más complicado.

En cierta medida, es un territorio conocido. Williams disputó apenas 33 partidos de temporada regular durante el intento de los Thunder por defender su campeonato de 2025 la campaña pasada. Más relevante aún: jugó solo cinco partidos de playoffs y, en realidad, apenas uno en el que se encontraba en condiciones físicas cercanas a las óptimas. A pesar de perder a su segundo mejor anotador y a su principal defensor en las alas, OKC se quedó a un partido de las Finales de la NBA antes de caer ante los Spurs de Victor Wembanyama en el séptimo encuentro de las finales de la Conferencia Oeste.

La fórmula que los llevó hasta ese punto sigue vigente incluso sin Williams. Como equipo, los Thunder confiarán en su defensa, con un estilo abiertamente físico en toda la cancha y un enfoque intenso en provocar pérdidas de balón cada vez que tengan la oportunidad. Hacerlo contra aleros de élite sin Williams será una tarea mucho más difícil, pero hay muy pocos jugadores de ese nivel capaces de desmantelar esta defensa. En ataque, el dos veces MVP SGA cargará con la responsabilidad. La temporada pasada promedió 31.1 puntos por partido con 24 tiros por noche; probablemente veremos cifras similares de aquí en adelante. Incluso podrían ser mejores, considerando cuánto logra mejorar Gilgeous-Alexander de una temporada a otra.

Sin embargo, el equipo de la temporada pasada contaba con una profundidad de roster ya probada. En el conjunto de este año hay muchas más incógnitas a medida que se avanza hacia el fondo de la banca. Durante la temporada baja, OKC tuvo que desprenderse de Lu Dort, Aaron Wiggins e Isaiah Joe por motivos relacionados con el tope salarial. Los tres formaron parte del equipo campeón y podían aportar minutos de manera constante durante la larga temporada regular, aunque Dort era el único que también jugaba en los momentos decisivos.

Pero ya no están. Afortunadamente, los mejores jugadores de la banca de los Thunder —Alex Caruso, Ajay Mitchell, Jaylin Williams y Jared McCain— siguen en el equipo. Tendrán que asumir una mayor responsabilidad con Williams fuera de la alineación, especialmente Mitchell, quien tiene más posibilidades que los demás de reemplazar la producción ofensiva que aportaba Williams. Sin embargo, uno de ellos tendrá que ocupar un lugar en la alineación titular, lo que reducirá todavía más la profundidad del equipo. Los dos novatos del roster, Adey Mara y Bennett Stirtz, podrían asumir desde el principio papeles más importantes de lo esperado, pese a que todavía son una incógnita absoluta.

En última instancia, la preocupación es que OKC no tenga el talento de primer nivel necesario para competir golpe por golpe con los mejores equipos de la NBA. La franquicia se ha ganado el beneficio de la duda cuando se trata de cuestionar su profundidad. Pero la última carrera en los playoffs mostró la diferencia entre un equipo con Williams y uno sin él. Con el alero All-NBA en la cancha, los Thunder tienen todos los requisitos para ser considerados favoritos.

Y aun con él, necesitaron siete partidos de las Finales de la NBA para ganar el título. ¿Sin él? El margen de error es mucho menor. La presencia de Williams convertía a los Thunder de un gran equipo en una auténtica fuerza dominante cuando jugaba bien. Oklahoma City seguirá desempeñando un papel importante en el desarrollo de esta temporada desde la perspectiva de la lucha por el campeonato, pero la puerta quedó entreabierta para que otro equipo del Oeste les plantee un desafío serio más adelante, ahora que Williams está fuera de la alineación.

Publicado originalmente en www.sportsillustrated.com el 26/10/2026, traducido al español para SI México.

Add us as a preferred source on Google

Follow
Read Entire Article